miércoles, 18 de julio de 2018

Excelencia y Eternidad de la Sabiduría

Excelencia y Eternidad de la Sabiduría









¿No clama la sabiduría,Y da su voz la inteligencia?

En las alturas junto al camino,
 
A las encrucijadas de las veredas se para;

En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad,
A la entrada de las puertas da voces:

Oh hombres, a vosotros clamo;
Dirijo mi voz a los hijos de los hombres.


Entended, oh simples, discreción;
Y vosotros, necios, entrad en cordura.

Oíd, porque hablaré cosas excelentes,
Y abriré mis labios para cosas rectas.


Porque mi boca hablará verdad,
Y la impiedad abominan mis labios.

Justas son todas las razones de mi boca;
No hay en ellas cosa perversa ni torcida.


Todas ellas son rectas al que entiende,
Y razonables a los que han hallado sabiduría.

Recibid mi enseñanza, y no plata;
Y ciencia antes que el oro escogido.


Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas;
Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.


Yo, la sabiduría, habito con la cordura,
Y hallo la ciencia de los consejos.


El temor de Jehová es aborrecer el mal;
La soberbia y la arrogancia, el mal camino,
Y la boca perversa, aborrezco.


Conmigo está el consejo y el buen juicio;
Yo soy la inteligencia; mío es el poder.

Por mí reinan los reyes,
Y los príncipes determinan justicia.


Por mí dominan los príncipes,
Y todos los gobernadores juzgan la tierra.


Yo amo a los que me aman,
Y me hallan los que temprano me buscan.


Las riquezas y la honra están conmigo;
Riquezas duraderas, y justicia.


Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado;
Y mi rédito mejor que la plata escogida.


Por vereda de justicia guiaré,
Por en medio de sendas de juicio,

Para hacer que los que me aman tengan su heredad,
Y que yo llene sus tesoros.


Jehová me poseía en el principio,
Ya de antiguo, antes de sus obras.


Eternamente tuve el principado, desde el principio,
Antes de la tierra.

Antes de los abismos fui engendrada;
Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.


Antes que los montes fuesen formados,
Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;

No había aún hecho la tierra, ni los campos,
Ni el principio del polvo del mundo.


Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;
Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;

Cuando afirmaba los cielos arriba,
Cuando afirmaba las fuentes del abismo;

Cuando ponía al mar su estatuto,
Para que las aguas no traspasasen su mandamiento;
Cuando establecía los fundamentos de la tierra,

Con él estaba yo ordenándolo todo,
Y era su delicia de día en día,
Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.


Me regocijo en la parte habitable de su tierra;
Y mis delicias son con los hijos de los hombres.


Ahora, pues, hijos, oídme,
Y bienaventurados los que guardan mis caminos.


Atended el consejo, y sed sabios,
Y no lo menospreciéis.


Bienaventurado el hombre que me escucha,
Velando a mis puertas cada día,
Aguardando a los postes de mis puertas.


Porque el que me halle, hallará la vida,
Y alcanzará el favor de Jehová.


Mas el que peca contra mí, defrauda su alma;
Todos los que me aborrecen aman la muerte.

Proverbios  8

domingo, 1 de julio de 2018

Aunque las olas vengan en tu contra


Un niño se hizo un barquito de madera y salió a probarlo en el lago,pero sin darse cuenta, el barquito impulsado por un ligero viento fue más allá de su alcance.

Apenado corrió a pedir ayuda a un muchacho mayor, que se hallaba cerca, que le ayudara en su apuro.

Sin decir nada el muchacho empezó a levantar piedras y echarlas, al parecer en contra del barquito; el pequeño pensó que nunca tendría su bote otra vez y que el muchacho grandote se estaba burlando de él; hasta que se dio cuenta que en vez de tocar el bote cada piedra iba un poco más allá de este y originaba una pequeña ola que hacia retroceder el barco hasta la orilla.

Cada piedra estaba calculada y por último el juguete fue traído al alcance del niño pequeño, que quedó contento y agradecido con la posesión de su pequeño tesoro.

A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables, sin sentido ni plan y hasta nos parece que más nos hunde; pero si esperamos y tenemos confianza en Dios, nos daremos cuenta de que cada prueba, cada tribulación, es como una piedra arrojada sobre las quietas aguas de nuestra vida, que nos trae más cerca de nuestro objetivo

Salmos 28:7
El Señor es mi fortaleza y mi escudo; en El confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.

Salmos 3:3 
Mas tú, oh SEÑOR, eres escudo en derredor mío, mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

Salmos 13:5 
Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se regocijará en tu salvación.

Salmos 16:9 
Por tanto, mi corazón se alegra y mi alma se regocija; también mi carne morará segura.

Salmos 18:2 
El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable.

Salmos 26:1
Hazme justicia, oh SEÑOR, porque yo en mi integridad he andado, y en el SEÑOR he confiado sin titubear.

Fuente: Renuevo de Plenitud

lunes, 25 de junio de 2018

Y antes que clamen, reponderé yo...

 
Y antes que clamen,
responderé yo;
mientras aún hablan,
yo habré oído.

Isaías 65:24

domingo, 17 de junio de 2018

Cuida tu viña de las zorras pequeñas



Cazadnos las zorras,
las zorras pequeñas,
que echan a perder las viñas;
Porque nuestras viñas están en cierne

Cantares 2:15

Tu suspiro no le es oculto ...

 


Señor, delante de ti están todos mis deseos,
Y mi suspiro no te es oculto.

Salmos 38:9

lunes, 11 de junio de 2018

No te des por Vencido

El 4 de Julio de 1952, Florence Chadwick de 34 años entró al Océano Pacífico en la costa de la Isla Catalina, California, con la determinación en ser la primera mujer en nadar hasta llegar a la costa del continente.

Siendo una experimentada nadadora, ella ya había sido la primera mujer que cruzó nadando el Canal de la Mancha en ambos sentidos.

El tiempo ese día estaba nublado y frío; así que apenas podía ver a los botes que la acompañaban. Millones de espectadores la veían por televisión.

Florence nadó quince horas. Cuando rogó que la sacaran del agua, su madre, que estaba en uno de los botes que iban a su lado, le dijo que estaba cerca y que lo podía lograr. Pero cuando vio hacia la costa lo único que podía ver era neblina.

Finalmente, extenuada física y emocionalmente, dejó de nadar y fue sacada del agua.
No fue sino hasta que estuvo en el bote que descubrió que la costa estaba a menos de un kilómetro de distancia.

En una conferencia noticiosa al día siguiente, ella dijo: “Todo lo que podía ver era la niebla . . . Creo que si hubiera podido ver la costa, lo hubiera logrado”.

 
El fracaso, de Florence, no fue la fatiga, ni el frío, la niebla la había derrotado porque le impedía ver su meta. La niebla le había cegado su razonamiento, su visión y su corazón.

Esa fue la única ocasión que Florence se rindió. Dos meses después logró la hazaña aun cuando había neblina, Florence perseveró porque sabía que detrás de la neblina estaba la costa.

Permíteme hacerte una pregunta:

¿Eres de las personas que se paraliza por las neblinas de la vida?
Alguien dijo, “Si Colón hubiera regresado, nadie lo hubiera culpado, pero tampoco nadie lo hubiera recordado”.

Hoy puedes ver las neblinas de tu vida como obstáculos o como oportunidades; la decisión es tuya.

Te puedes rendir ante tus circunstancias o puedes seguir nadando aunque estés entumecido; la decisión es tuya.

La perseverancia te habilitará para ajustarse a los cambios radicales e injustos de la vida.
Como puedes ver, tu fortaleza y tu profundidad espiritual son demostradas por tu perseverancia. Son demostradas por el deseo de seguir aunque no veas la costa.

Jesucristo dijo, “Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas”.  
Lucas 21:19

Fuente: Renuevo de Plenitud - Jorge Cota

sábado, 26 de mayo de 2018

Dios es Bueno!!


Gustad, y ved que es bueno Jehová;
Dichoso el hombre que confía en él.

Temed a Jehová, vosotros sus santos,
Pues nada falta a los que le temen.

Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;
Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.

Salmo 34:8-10

Recomendaciones para una vida larga


Venid, hijos, oídme;
El temor de Jehová os enseñaré.


¿Quién es el hombre que desea vida, que desea muchos días para ver el bien?


Guarda tu lengua del mal,
Y tus labios de hablar engaño.

Apártate del mal, y haz el bien;
Busca la paz, y síguela.

Salmo 34:11-14

domingo, 6 de mayo de 2018

Bendito el varón que confía en Jehová

Bendito el varón que confía en Jehová,
y cuya confianza es Jehová.

Porque será como el árbol plantado
junto a las aguas,
que junto a la corriente echará sus raíces,
y no verá cuando viene el calor,
sino que su hoja estará verde;
y en el año de sequía no se fatigará,
ni dejará de dar fruto


Jeremías 17:7-8

sábado, 28 de abril de 2018

Por sus frutos los conoceréis ...

No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto.

Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas.
 
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Lucas 6:43-45

domingo, 8 de abril de 2018

LA IMPACIENCIA ES LA GRAN BÚSQUEDA DE UN DOLOR DE CABEZA



Estar en el debido lugar a su debido momento es determinante.¿Que importancia tiene la habilidad de escoger el momento oportuno? Theodore Roosevelt, dijo: El 90% de la sabiduría es ser sabio en cuanto al tiempo.




No olvide que demasiado rápido es tan inoportuno como demasiado lento. La situación que parece urgente casi nunca lo es. Mientras más prisa, menos rápidez. John Heywood.

Es más importante saber a donde va, que ver cuán rápido puede llegar. Jean Dutourd.

Una de las causas más frecuentes del fracaso de hombres capaces es la impaciencia en esperar los resultados. "La prisa de un necio es la cosa más lenta del mundo" Thomas Shadwell. El que está apurado demuestra que lo que hace es demasiado grande para él.

Hay un tiempo para dejar que las cosas sucedan y un tiempo para hacer que las cosas suceda. Hugh Prather. Eso es lo que quiere decir Eclesiastés 3:1, cuando dice: Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

La vida se vive por etapas, lo cual significa que debemos hacer cosas diferentes en momentos distintos. Un proverbio chino dice: "Nunca deje su sembrado en la primavera, ni su casa en el invierno". Dios nunca envía un invierno sin que le siga el gozo de la primavera, el crecimiento del verano y la cosecha de otoño.

El mayor asesino de los sueños es la prisa, el deseo de alcanzar algo antes del momento oportuno

Dios te Bendiga!
Extracto del Libro "Suéltese de lo que le Detiene". John L. Mason.
GEMA #17 

                                                      

sábado, 31 de marzo de 2018

El Sueño de los Tres Árboles (Ver Video)



Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová,
pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Jeremías 29:11

El plan de Dios siempre es el MEJOR

A veces el proceso es largo, doloroso y difícil, pero recuerda que cuando Dios está en silencio, algo está haciendo por ti.
Un niño se hizo un barquito de madera y salió a probarlo en el lago, pero sin darse cuenta, el barquito impulsado por un ligero viento fue más allá de su alcance.
Apenado corrió a pedir ayuda a un muchacho mayor, que se hallaba cerca, que le ayudara en su apuro.
 
Sin decir nada el muchacho empezó a levantar piedras y echarlas, al parecer en contra del barquito; el pequeño pensó que nunca tendría su bote otra vez y que el muchacho grandote se estaba burlando de él; hasta que se dio cuenta que en vez de tocar el bote cada piedra iba un poco más allá de este y originaba una pequeña ola que hacia retroceder el barco hasta la orilla.

Cada piedra estaba calculada y por último el juguete fue traído al alcance del niño pequeño, que quedó contento y agradecido con la posesión de su pequeño tesoro.

A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables, sin sentido ni plan y hasta nos parece que más nos hunde; pero si esperamos y tenemos confianza en Dios, nos daremos cuenta de que cada prueba, cada tribulación, es como una piedra arrojada sobre las quietas aguas de nuestra vida, que nos trae más cerca de nuestro objetivo.

Salmos 28:7.
El Señor es mi fortaleza y mi escudo; en El confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.

Salmos 3:3
Mas tú, oh SEÑOR, eres escudo en derredor mío, mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

Salmos 13:5
Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se regocijará en tu salvación.

Salmos 16:9
Por tanto, mi corazón se alegra y mi alma se regocija; también mi carne morará segura,

Salmos 18:2
El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable.

Salmos 26:1
Hazme justicia, oh SEÑOR, porque yo en mi integridad he andado, y en el SEÑOR he confiado sin titubear.

Fuente: Renuevo de Plenitud (www.renuevo.net)

viernes, 30 de marzo de 2018

Haz el bien; y a su tiempo, segarás (Ver Video)

No nos cansemos, pues, de hacer bien;
porque a su tiempo segaremos,
si no desmayamos.

Gálatas 6:9